He guardado en mi bolsillo un puñado de horas lentas, arena de sal marina y un murmullo de luna llena.

He guardado en mi bolsillo aquel beso de la infancia, tus pupilas enamoradas y un botón de esperanza.

Guardo horas, guardo vida, para que cuando nos hagan falta

En un momento de angustia porque la mar sea brava

Saquemos del bolsillo nuestro desierto de calma.


Inés García Écija 

                                                          

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