Tejiendo noche

 Tejiendo noche,

 como quien teje un largo vestido,

confundo la noche con el olvido.

Y sin ningún motivo,

compruebo si aún llevo conmigo,

un corazón que siento dormido.

Palpo mi pecho,

busco en silencio,

y poco a poco,

como a lo lejos,

siento un ligero rumor de viento,

Me quedo muy quieta,

aprieto la mano,

y ahí a lo lejos,

como las olas del mar

que besan y se van,

así como las olas

suena su palpitar.


Inés García Écija

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuando seamos olvido

Y si...