Poesía libre 1

La noche de cristal y plata
la oscuridad del alma ampara,
y un campo de amapolas sangra
su desdicha encarcelada.
Duerme niño de tela
sueña con juegos de infancia.
Manos frías de espanto y hielo
con cariño y miedo lo abrazan.
Hambre en las almas pobres
que la oscuridad destierra
y el morado de la noche
sus corazones entierra.
Un canto amargo y dulce
como eco en la noche resuena.
Duerme niño, duerme y sueña
que la muerte en la puerta espera





                                                                                                   Inés García Écija

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